Un cliente escuchado es un cliente que regresa. Pero cuando se trata de críticas, muchos restauradores prefieren mirar hacia otro lado por miedo a las reseñas negativas.
¿Y si existiera una forma de escuchar a los clientes sin exponer al restaurante a críticas públicas?
Hoy es posible gracias a herramientas que permiten recoger retroalimentación de forma selectiva. El mecanismo es simple: mediante un código QR, el cliente accede a dos opciones: "Me gusta" o "No me gusta". Quien elige la segunda opción es dirigido a un formulario donde puede dejar un comentario, crítica o sugerencia. Todo de forma reservada.
Este tipo de escucha proactiva mejora:
- la calidad del servicio,
- la fidelización del cliente,
- la reputación online del restaurante.
Además, contar con un canal privado para las críticas evita que pequeños problemas se conviertan en reseñas negativas visibles para todos. Es una herramienta ideal para gestionar el feedback de clientes de forma estratégica.
Escuchar al cliente no es solo cortesía: es estrategia. Y hoy existen soluciones como esta app para restaurantes que lo hacen fácil y efectivo.